Sorjonen (o Bordertown, como se la conoce fuera de su país) es una serie policial dramática finlandesa con un toque de intriga rusa, que posee algunas características que la convierten en especial:  la resolución de crímenes en el límite entre Finlandia y Rusia. 

Lappeenranta es la ciudad donde se desarrollan las historias. Ubicada a 30 km. de la frontera rusa y a 194 de San Petesburgo, es la ciudad que el detective inspector Kari Sorjonen (Ville Virtanen) elige para mudarse desde Helsinki, acompañado por su esposa, recién recuperada de cáncer (Matleena Kuusniemi en el papel de Pauliina Sorjonen), y su bella hija adolescente (Olivia Ainali en la piel de Janina Sorjonen). Pauliina es oriunda de la ciudad, así que al momento de la llegada ya se siente local. Escapando de la agitada vida de Helsinki y con el objetivo de la recuperación completa de su mujer, Sorjonen pide el traslado a esta pequeña ciudad, quedando como DCI y bajo el mando de Taina Perttula  (Kristiina Halttu). 

Kari Sorjonen es un detective de perfil solitario, quien usa métodos poco convencionales y excéntricos para resolver sus investigaciones, no siempre entendidos y aprobados por sus nuevos compañeros de la nueva comunidad. Pronto, gracias a sus formas “independientes” de trabajo y los casos que se le presentan (trata de personas a gran escala, tráfico de drogas y hasta peleas clandestinas de animales), Kari se dará cuenta de que esa vida familiar tranquila que soñó tener se le evapora de las manos. Los casos trascienden la duración de un capítulo, con lo que se logra avanzar en la continuidad de los hechos principales, y el desarrollo satélite de los personajes y su relación con los habitantes locales.

Desde el principio, se empieza a filtrar un excelente personaje del otro lado de la frontera: Anu Sinisalo encarna a Lena Jaakkola, la detective finlandesa radicada en San Petesburgo, quien ha trabajado en forma encubierta con la mafia rusa, y ahora se suma de a poco al equipo de Sorjonen.

Como casi siempre pasa en las series policiales nórdicas, los guionistas y directores saben como aprovechar las características geográficas y climáticas -y aquí hasta sacan el jugo al cruce cultural de los dos países-, para meterle un poco mas de misterio y obstáculos a la resolución de los casos. 

La serie es no apta para impacientes: los finlandeses narran con tranquilidad y parsimonia los hechos, a veces con diálogos minimalistas, y con esa frialdad característica para contarse hasta el secreto mas crudo a la cara, lo que provoca tensiones familiares y profesionales, dándole un toque de frialdad al asunto -mas que el clima que los rodea-.

Algunos defectos mínimos se deslizan en las resoluciones de los cinco casos en estos once capítulos: tal vez se detengan demasiado en tecnicismos y detalles de procedimiento, y resuelven abruptamente en dos o tres escenas cada uno de los problemas. Pero nada que impida disfrutar de esta serie (una de las primeras que vimos de este país), y que ahora llega a las plataformas de Netflix para toda Latinoamérica.

La serie es recomendadísima para los amantes del exotismo sociológico y lingüístico de Finlandia y para los pacientes que gustan de silencios y de esperar. La buena noticia es que la Temporada 1 deja algunos cabos sueltos (sobre todo familiares) para una posible segunda parte, noticia que será dada seguramente con la misma parsimonia con la que cuentan las historias: dos o tres añitos mas para esperar a Kari.

ORIGEN: Finlandia

AÑO: 2016 por Yle TV1 Finlandia // Estreno por Netflix Latam en julio 2018.

GENERO: Policial negro – Drama – Suspenso.

CREADOR: Miikko Oikkonen

DURACIÓN: 1 Temporada de 11 capítulos de 58 minutos promedio cada uno.